
La dracología puede catalogarse como una ciencia de estudio específico de la mitología en general. Ésta se centra en el estudio de los dragones a partir de los métodos científicos de análisis de información. Al ser las leyendas, mitos, religiones y cuentos populares las fuentes en las cuales se encuentran a los dragones, la Dracología se encuentra basada en todas estas fuentes de información.
La dracología es una ciencia aplicada ya desde la antiguedad, quizá sin haber sido anunciada como tal, desde la época en la cual Plinio el Viejo describía a algunos dragones de la región de Etiopía. También cuenta Marco Polo en sus crónicas de viaje el haber visto criaturas como gigantescas serpientes, pero con dos patas. Así como Marco Polo, numerosos estudiosos añadieron a sus Bestiarios (antiguos compendios de animales, tanto fantásticos como verdaderos) relatos e información sobre los dragones, tanto sobre su fisonomía como de sus costumbres. Inclusive en el siglo XVII muchos científicos, biólogos y naturistas se plantearon realmente el estudio de la posibilidad de la existencia de los dragones, y teorizaron largamente sobre sus hábitos, su reproducción y su naturaleza, publicando al ambiente científico los resultados de sus investigaciones. Nunca pudieron encontrar un ejemplar de un dragón (excepto por varios dragones "falsos", compuestos por murciélagos disecados, serpientes, etc...).
METODOS DE ESTUDIO:
A la hora de estudiar a los dragones, primero es preciso centrar la región o cultura de la cual se estudiarán a sus respectivos dragones, debido a que, si bien los dragones aparecen prácticamente en todo el mundo, las características observadas en cada región o cultura pueden diferir mucho de las otras, lo que puede complicar los primeros estudios del dracólogo iniciado. Además de esta manera, se permite comenzar a conocer las características de los numerosos dragones que aparecen en las múltiples culturas de la Tierra.
La información que abastecerá de conocimiento al investigador se encuentra prácticamente en todos los libros de mitologías, libros de arqueología o publicaciones similares que estudien a las antiguas (o, por que no, modernas también) culturas. También es posible realizar un estudio directo, estudiando los escritos que dan origen a las leyendas (como por ejemplo, el Edda escandinavo o el Enuma Elish babilónico).
CAMPOS DE ESTUDIO:
El estudio de la dracología puede centrarse en estudiar la Fisonomía del Dragón, lo que comprende el estudio de su forma física, de sus aptitudes y de sus costumbres, y el estudio de las múltiples leyendas protagonizadas por dragones, las cuales al fin y al cabo son las que nos proveen de información sobre estas criaturas.
Además también es posible realizar estudios puntuales relacionados con los dragones, tanto sobre su fisonomía como sobre las leyendas, e incluso estudiar diferentes tópicos que se encuentren relacionados con éstos, como por ejemplo la influencia de la imagen del dragón en la expresión popular. Siempre teniendo como base de consulta al legado de las antiguas culturas.
DRACOLOGIA POR CONTINENTES:
DRACOLOGIA AFRICANA:
Zonas varias
·Serpiente Arcoiris (Aido Hwedo, Aido Wedo):
Aunque este dios tiene un aspecto más de serpiente, tiene una habilidad que lo hace ser una criatura más parecida al dragón. La Serpiente Arcoiris puede volar, aunque no está descrita con alas, por lo que imagino que vuela en una forma muy similar a los dragones chinos, que tampoco poseen alas. La Serpiente Arcoiris es la generadora de las lluvias y creador dios / diosa de África Occidental, como también de Australia y Norteamérica. Tiene tantas formas, sexos y nombres que hacer una lista me tomaría todo el día. Cuando un arcoiris es visto, la leyenda dice que es la Serpiente Arcoiris volando desde un hueco de agua hasta otro. Esta criatura es aún reverenciada en algunos sistemas de creencias de Surinam y Vudú de Haití. Para ellos es conocido como Aido Wedo.
En los mitos de Benín, se dice que Mawu (Nan- Buluku en algunos lugares), que fue el dios creador, o un dios, fue transportado por Aido Hwedo, pero luego de crear el mundo se volvió demasiado pesado para él / ella como para levantarlo. Entonces Aido Hwedo giró formando espirales debajo de la Tierra para que no se cayera, y como Aido Hwedo odiaba el calor, Mawu creó el mar. Esto lo / la mantuvo fresco/a y cómodo/a en su nuevo y muy importante trabajo. Con respecto a la comida, Aido Hwedo comía barras de hierro traídas por monos rojos desde el fondo del mar, y un día, cuando no haya más barras, él / ella deberá comer su propia cola debido al hambre. Cuando esto suceda, el mundo caerá al mar.
·Bida:
Es un dragón de la épica de los Dausi. Un rey llamado Dinaga estaba muriendo, entonces mandó llamar a sus hijos. Ninguno de ellos fue, excepto el más joven, llamado Lagarre. Su padre le dijo que tenía que encontrar nueve jarrones de agua, y que debía bañarse en ellos, porque quien lo hacía se convertía en rey. Luego, debía encontrar un tambor Tabele y hacerlo sonar en el Desierto del Norte. Cuando hizo estas cosas, una gran ciudad se elevó debajo de la arena, rodeada por el dragón Bida. Como siempre, el dragón demandó sacrificios de vírgenes, y si los obtenía, entonces mostraría la ciudad con oro.
Esto continuó por tres generaciones de habitantes, hasta que el novio de la próxima virgen a sacrificar, que se llamaba Mamadi Sefe Dekote tuvo suficiente. Él le sacó la cabeza al dragón y voló todo el camino hasta la Costa Dorada. Es por eso que se dice que el oro es tan abundante allí.
·El mito del dragón devorador de vírgenes (Mali):
Fatouma, una joven doncella africana, nació en un poblado próximo a un lago que estaba habitado por un dragón devorador de vírgenes. Cada año el dragón reclamaba al poblado una virgen como paga por el uso de las aguas del lago. El día llegó cuando Fatouma era la última virgen disponible por lo que fue dejada en el la costa para que el dragón la devorara. Así es como vino un héroe llamado Hammadi que mató al dragón y contrajo matrimonio con Fatouma. (Pregunta: ¿Dónde estaba este gran héroe cuando todas las demás doncellas fueron comidas? , sólo preguntaba)
EGIPTO:
Dragón mayor de Egipto:
·Apep ( Apophis, Sebau, Apop, Apopis, Apepi, y Aapep, Typhon, Set, Seth, Sethos):
Una muy Antigua deidad del mal, la serpiente-dragón Apep fue una vez un dios solar, pero fue remplazado por Ra. Esto podría explicar su animosidad hacia el Dios del Sol, y explica porqué insiste en tratar de devorar al dios en su travesía por Amenta, el Mundo Subterráneo, en el bote de Atett/ el bote de Sektet/ el bote de Matett – (Bote del Sol). Él es la serpiente destructora, la serpiente del mal. Él es la gran serpiente primordial que vive en las aguas del Nun (Nilo celestial, la Vía Láctea), y es considerado la serpiente del caos y la destrucción. En una forma más temprana, también estaba a cargo de las tormentas de rayos, relámpagos y tornados. Cuando logra tragarse el Bote del Sol, es visto como un eclipse. Es el equivalente egipcio de Satán, y el Dragón del Caos, y nunca fue adorado en Egipto.
En “Los libros del Derrocamiento de Apep” está dicho claramente qué va a suceder cuando Ra finalmente logre destruirlo. Será primero atravesado con una lanza, luego rebanado con cuchillos rojos y calientes para que todo hueso de su cuerpo sea separado, su cabeza, sus piernas y su cola serán luego cortadas. Sus restos serán carbonizados, quemados y tostados, y finalmente será consumido por el fuego.
Apep era definitivamente odiado. Sólo los títulos de los capítulos del primer libro de “Los libros del Derrocamiento de Apep” lo dice:
-Capítulo de Escupir a Apep
-Capítulo de Contaminar a Apep con el Pie Izquierdo
-Capítulo de Tomar una Lanza para Atacar a Apep
-Capítulo de Apresar a Apep
-Capítulo de Tomar un Cuchillo para Atacar a Apep
-Capítulo de Prender Fuego a Apep
De “Los libros del Derrocamiento de Apep”
Los egipcios también hacían esfinges de cera y escupían sobre ellas. Luego de ello, las quemaban y las mutilaban, por lo tanto aseguraban otro pasaje seguro para Ra. Ellos usaban los hechizos en este libro durante la ceremonia par ayudar que Ra tuviera continuos éxitos en sus viajes.
Una de sus formas más antiguas fue Tifón. No el Tifón Griego, sino el equivalente egipcio. Bebo y Smai eran los otros nombres egipcios por los que Tifón era conocido. Esta forma era una de las cuales que más se asemejaba al cocodrilo, y el nombre dado era Tifón, o “dragón”. En esta etapa temprana en su apariencia era meramente una simple divinidad-serpiente, y no poseía casi las connotaciones de maldad atribuido al mismo más tarde. Como Tifón, también estaba asociado al hierro.
La segunda forma antigua era Set, Seth, o Sethos. Esta forma era mitad cocodrilo, mitad criatura humana que adquirió una identidad separada más tarde en el panteón egipcio. Como Set, estaba encargado de las tormentas de rayos, relámpagos y tornados. Ambas formas tienen las características de los dragones.
Dragones menores de Egipto:
Nehebkau ( Nehebu-Kau, Nehebkhau ):
Nehebkau protegía al faraón muerto en su vida posterior, y guardaba la entrada al Mundo Subterráneo. Aunque era fiero, Ra era capaz de domesticarlo. Se volvió el servidor leal de Ra y anduvo con él en el Bote del Sol. Se dice que era el hijo del dios-escorpión Serket en algunos mitos, y el hijo del dios terrenal Geb y el dios de la cosecha Renenutet en otros.
Taweret (El Grande, Toeris, Taueret, Taurt, Apet ):
Taweret era bien recordado en la mitología egipcia porque era la Diosa del Nacimiento. Aunque es usualmente mostrada en una forma de hipopótamo, también era mostrada con cola de cocodrilo, una cabeza de hipopótamo, y las piernas y brazos de un león. Esto le brinda una apariencia más draconiana.
·Ammut (Am-Mut, Ammit, 'Comedor de Almas'):
¡Un terrible destino aguardaba a los pecadores en el mundo egipcio! La horrible demonio Ammut se sentaba al lado de las balanzas que pesaban los pecados del hombre, y si tenía muchos pecados...se comía su alma. Él nunca regresaría a la vida si esto sucedía. Es descripta con cabeza de cocodrilo, el torso de una leona y las extremidades de un hipopótamo, y aguardaba en el Hall de Juicio de las Dos Verdades durante la ceremonia del Peso del Corazón y devoraba a aquellos que eran pecadores en vida. Ammut era grandemente temida por su habilidad de dar un final verdadero a la existencia de una persona. Esto definitivamente alentaba a los egipcios a llevar una buena vida.
·Wadjet (Wazit, Ua Zit, Uadjit, Buto, Uto, Iusaset, Per-Uatchet):
Wadjet, o Buto, es la Señora del Bajo Egipto y tiene una hermana llamada Nekhebet. Nekhebet es la Señora del Alto Egipto, quien es usualmente descripta con rostro de mujer, el cuerpo de un buitre y viste la corona de guerra de su región. Son ambas consideradas Nebti y guardianes de tumbas. La pequeña figura de madera con obvio cuerpo de serpiente y alas de la tumba de Tutankamón sugeriría una criatura draconiana. De acuerdo con el mito, esta diosa se eleva hacia el Sol por ella misma usando su cola, o en otros mitos sobre la frente del Hijo del Dios (faraón?), y destruye sus enemigos con su aliento de fuego. Su parecido con la cobra aparece en las coronas de los reyes egipcios como un símbolo de protección y guía y es llamado el uraeus.
·Taurt (Ta-Urt ):
Taurt fue una deidad popular porque fue la Diosa de la Buena Fortuna y del Nacimiento. Parece tener mucho en común con Taweret.
.Denwen:
Denwen fue una fiera serpiente de alrededor del Siglo III, DC. Era considerado como un reto a los dioses porque casi les costó todo para ser destruido en un incendio. (Parece que era más fuerte de lo que se suponía al principio.) Afortunadamente sus planes no dieron frutos gracias al Rey de Egipto.
·Akhenkhu:
Una criatura con forma de serpiente del folclore egipcio que fue luego pasado al folclore europeo.
.Guardianes de las Puertas del Mundo Subterráneo:
En su viaje por el mundo subterráneo, Re (Ra), el Dios del Sol llega ante dos puertas abiertas. Los guardias son seres draconianos. Algunos tienen cuerpo de víbora, cabezas humanas, y cuatro piernas, otros tienen cuerpo de víbora, tres cabezas de víbora, y alas. Estos podrían ser remanentes de dioses “más antiguos”, que han situado en la mitología “más nueva” del Dios del Sol y su travesía por Duat.
·La Serpiente Alada egipcia (Iaculi, Serpientes Javelin):
Hay una criatura usada a menudo en tumbas que es misteriosa y muy raramente mencionada en páginas de dragones, o alguna otra página para ese asunto. Esta es conocida como la Serpiente Alada. Es una serpiente con alas que representa el alma de los que partieron. Algunos creen que podría ser una representación temprana de Quetzalcoatl, pero esto es algo difícil de creer porque Egipto no está siquiera en el mismo continente, y aunque a menudo guerreaban contra los países vecinos, y eran dotados navegantes, estuvieron casi aislados del resto del mundo hasta mucho más tarde. Algunos también creen que podría ser una representación de Neheb-ka, una antigua diosa egipcia con cabeza de serpiente con quien los difuntos se identificaban.
La trascripción del Bestiario Aberdeen escrito en el año 1200 DC dice esto sobre ellos...
“El iaculus es una serpiente que vuela. Lucan dice de él: `El iaculus puede volar’ (Pharsalia, 9, 720). Ellos saltan a los árboles y cuando algo se les atraviesa en su camino, se arrojan y lo matan. Por lo tanto, son llamados iaculi, `serpientes javelin’.
“El Bestiario Aberdeen” – Escrito en Inglaterra alrededor del 1200. Traducido del original del Latin por El Proyecto Bestiario Aberdeen. (Librería Universitaria Aberdeen MS 24)
Se dice que algunas serpientes aladas egipcias guardaban los árboles que crecían para ser usadas como incienso, que para algunos era un incienso sagrado. Sus alas eran como aquellas de los murciélagos, no emplumadas como otras versiones. Eran también descriptas con dos alas o cuatro.
DRACOLOGIA DE OCEANIA:
Pelé y su hermana Hi’ iaka (Hi’ aka):
Pelé, la divinidad del fuego volcánico, el trueno, y de los poderes destructivos femeninos, es conocida por su increíble personalidad tanto como por su belleza etérea, incluso hasta estos días. Su hermana era Hi’ iaka (o Hi’ aka), divinidad de Hawai, las islas, las colinas, la tierra, los acantilados, las cuevas y patrona de los bailarines de hula. Hi’ iaka era también muy hermosa, y leal a su hermana en demasía.
Se dice que una noche Pelé dejó su cuerpo y astralmente viajó a una isla cercana. Tomando la forma de una bella mujer, se encontró y se enamoró del jefe de una isla llamado Lohiau. Ella pasó tres días con él, y en el último día le dijo que tendría que irse, pero que enviaría un mensajero para alcanzarlo pronto.
El mensajero que ella decidió enviar fue su siempre leal hermana Hi’ iaka. Durante su viaje para alcanzar al joven jefe, Hi’ iaka se encontró con extrañas criaturas que trataron de detenerla.
· Mo’ o:
Las primeras extrañas criaturas que Hi’ iaka encontró fueron los Mo’ o, monstruos con aspecto de lagarto. ¿Por qué se los considera dragones? Primeramente, y lo más obvio, es que tienen aspecto de lagartos o serpientes. Segundo, existe el hecho de que podían controlar niebla y lluvia, que intentan detener a la joven doncella de completar su viaje (los dragones en todo el mundo están asociados usualmente con agua, lluvia y niebla). Por lo tanto, es lógico asumir que son realmente dragones debido a las características mencionadas anteriormente. Hi’ iaka fue capaz de enredarlos en una planta trepadora que crecía a gran velocidad que los detuvo efectivamente.
· Monstruo de Lengua:
Esta criatura estaba más en un engaño que en completo caos. Durante su viaje, Hi’iaka utilizó sus poderes para detectar las diferentes trampas que los monstruos trataban de tenderle, y con ellas fue capaz de detectar el Monstruo de Lengua atravesado a un río. Mientras para los ojos humanos lucía como cualquier otro puente cruzando el rápido río creciente, resultaba ser la lengua de una gran bestia. Le gustaba tragarse a los posibles viajeros, y utilizaba el engaño del “puente” para atraerlos a él. Otra vez, esta criatura es asociada con agua, y su gran tamaño está dado claramente, de allí su dracología. Además, esta particular parte del mito posee una referencia oculta al antiguo dragón “devorador de doncellas”. Hi’ iaka era capaz de salvar a su compañía usando su pollera como un puente alternativo. El monstruo era incapaz de moverse sin delatarse.
Al final de su viaje Lohiau amaba a Hi’iaka, y ella a él. Sin embargo, debido a su lealtad, ella decidió enviarle él a su hermana Pele de todas maneras. En una forma celosa, Pelé asesinó al joven jefe y Hi’ iaka fue forzada a traerlo nuevamente a la vida por segunda vez –la primera fue cuando lo encontró muerto de pena en su isla, en la espera de Pelé-. Una vez vuelto a la vida, ambos escaparon de la isla y se establecieron juntos en otro lado.
·Mo’ o’ inanea:
Es la versión hawaiana de Tiamat. Se dice que este dragón es la “madre de todos los dragones”.
Maori:
·Whiro:
Es la divinidad de la muerte, con aspecto de lagarto. También es el dios del mal y de la oscuridad. Tiene un gran séquito de espíritus malvados que residen con él en el reino de los muertos, y es él quien inserta malos pensamientos e ideas en la mente de la gente.
·Mo’ o:
Estos también se encuentran en los mitos Polinésicos y Melanésicos. Esto es extraño porque las serpientes no son originarias en estas islas. Estos Mo’ o se encuentran exclusivamente en el océano y con más aspecto de serpientes que sus representantes hawaianos, de aspecto de lagartos.
·Ala muki:
Una divinidad fluvial cuya forma está especialmente citada como la del dragón.
Mangaia:
· Moko:
Conocido como el “Rey de los lagartos”, este dios es llamado el Gran Lagarto.
Fiji
· Degei:
Es un dios-serpiente que interroga, y luego juzga las almas de los muertos. Se dice que vivió en las colinas de Kauvadra. Degei arroja las almas en un profundo lago donde naufragan por un largo tiempo. Finalmente alcanzan Murimuria, una especia de Purgatorio, donde reciben castigo o recompensa. Sólo algunas se encuentran realmente valiosas. Difícil de “arrojar” a alguien sin armas. Podría ser una serpiente con brazos... que tiene derecho a pertenecer aquí.
· Ndengei:
Este dios-serpiente es un dios de la creación y provoca terremotos por moverse en el interior de su cueva. Se dice que él fue quien rompió el huevo de pájaro del cual los humanos nacieron, y que tiene la piel hecha de piedra. Este dragón tiene similares características que la “Serpiente Midgard” nórdica, y el Sudamericano “Huracán”.
·Ratu-Mai-Mbula:
Ratu-Mai-Mbula es un dios de la fertilidad que se ha dicho que hace crecer árboles y plantas, pero también es el dios-serpiente del submundo donde los muertos residen. Muy similar a Nidhogg del sistema de creencias nórdicas.
Islas Salomón:
· Agunua:
Es el dios-serpiente alado, creador primario de las Islas Salomón. Creó todo tipo de vegetales y frutas, pero su hermano quemó algunas de ellas en su horneado para hacerlas incomibles. Hizo el primer niño varón que no tenía necesidad de ayuda alguna para cuidarse de sí mismo, entonces creó la mujer que pudiera hacer fuego, cocinar y mantener bien los jardines. El primer coco bebible del árbol es sagrado para él.
· Hatuibwari:
Un dios-serpiente creador proveniente de San Cristóbal de las Islas Salomón, descripto como una serpiente alada con cabeza humana, cuatro ojos y cuatro senos que succionaban todo lo que él creaba.
Isla Goodenough:
· Honoyeta:
Un dios-serpiente mítico del mal, estaba casado con dos esposas que trabajaban cada día. Cuando ellas estaban fuera, él se liberaba de su piel con sarro y se convertía en un hombre bello. Una de sus mujeres volvía a casa y luego de descubrir su truco, destruía la piel. Con ira, él traía inundaciones, hambre y muerte a la especie humana. Hay dos razones por las que este ser puede ser un dragón. Primero, es capaz de cambiar su forma a voluntad. Este es un tema común entre los dragones. Se dice que los dragones chinos podían cambiar sus formas todo el tiempo. Y segundo, es una criatura capaz de afectar el clima y tiene un temperamento violento y peligroso, cuando es provocado. Como se puede ver, tiene más características de dragón que de serpiente.
DRACOLOGIA DE LEJANO ORIENTE:
China:
Los cinco Dragones:
Cuando el dragón amarillo, nacido del oro amarillo de mil años, entra en un lugar oscuro, un chorro amarillo se precipita, y de este chorro surgen algunas partículas de polvo fino que se transforman en una nube amarilla.
De la misma manera chorros y nubes azules se originan de los dragones azules, nacidos del oro azul de ochocientos años; chorros y nubes así como dragones rojos, blancos y negros surgen del oro del mismo color de mil años.
La niña Dragón:
En un trabajo chino se cuenta la historia de un dragón que se apareció con la forma de una niña sentada en la entrada de una cueva jugando con tres perlas. Cuando apareció un hombre, la niña se metió corriendo en la cueva y, recuperando su forma de dragón, se puso las perlas en su oreja izquierda. Como guardián de perlas el dragón chino está relacionado con el dios-tiburón de los primitivos pescadores de perlas. El dragón también tiene relación con la ballena. Las creencias religiosas relacionadas con los diferentes mares y animales marinos se unen con ese dios compuesto, el dragón.
La Madre Dragón:
Una vez una mujer encontró “cinco huevos de dragón” en la hierba. Cuando se abrieron, esta mujer llevó a las diminutas serpientes al río y las dejó. Por este servicio a la mujer se le concedió el poder de ver el futuro. Se convirtió en una sibila, en una sacerdotisa. Cuando lavaba la ropa en la orilla del río, los peces, que eran vasallos de los dragones, “solían bailar ante ella”. Cuando la “Madre del Dragón” chino murió, fue enterrada en la ribera este del río. El dragón chino del este es azul, y el dragón azul está identificado con la primavera. Pero aparentemente los dragones no estaban de acuerdo con el enterramiento del Dragón Madre en la ribera este. La leyenda dice que iniciaron una tormenta violenta y cambiaron la tumba a la orilla occidental.
Dragón de Chung:
Los dragones no son sólo dioses de la lluvia y de las cuatro partes del mundo o las estaciones, sino también “dioses de la luz”, relacionados con el Sol y la Luna, el día y la noche. En el Yih lin se hace referencia a un dragón negro que vomita luz y que hace que la oscuridad se transforme en luz. El dragón de la montaña del monte Chung es llamado “El que ilumina la oscuridad”. “Cuando abre sus ojos se hace de día, cuando los cierra se hace de noche. Si sopla origina el invierno, si respira produce verano. El viento es su aliento”.
La Hierba del Dragón:
Una historia china trata de la búsqueda hecha por Wang Shuh, un herbolario, de la hierba de la nube roja (nube del dragón). Siguió el curso de un arroyuelo de montaña un cálido día de verano y, a mediodía, se sentó a descansar y comer arroz bajo la sombra de unos árboles al lado del pozo profundo de una cascada. Mientras estaba en la orilla mirando el agua quedó sorprendido al ver en las profundidades un “chico azul”, de aproximadamente un pie de estatura, con un junco azul en sus manos, montando sobre una carpa roja sin molestar en absoluto al pez, el cual se movía de acá para allá. Pasados unos momentos, la pareja subió a la superficie y ascendiendo por el aire fueron velozmente hacia un banco de nubes en el Este, y desaparecieron de la vista. El herbolario continuó ascendiendo la montaña en busca de la hierba y cuando llegó a la cumbre se sorprendió al ver el cielo completamente encapotado. Grandes masas de nubes amarillas y negras amenazaban tormenta. Wang Shuh se dio cuenta de que el chico que había visto encima de la carpa no era sino el dragón del trueno. Observó entre las nubes y percibió que el chico y la carpa se habían transformado en un kiao negro (dragón con escamas). Se asustó y se escondió en un árbol hueco. Pronto estalló la tormenta con toda su furia, y se asustó al oír los ruidos del negro dragón del trueno y al observar cómo su terrible lengua escupía relámpagos. Llovía a mares y el arroyo crecía y crecía; se precipitaba con estrépito hacia el valle. Wang Shuh temía que cada momento podía ser su fin. Al poco tiempo, sin embargo, la tormenta amainó y el cielo se despejó. Wang Shuh se arrastró hacia fuera de su refugio dando gracias de permanecer vivo, aunque hubiera visto al dragón. Se dispuso a regresar por el camino que había venido. Cuando se acercaba a la cascada se sorprendió al escuchar una música muy dulce. Observando a través de las ramas de los árboles, vislumbró al chico sobre la carpa roja posándose sobre la superficie del agua, y luego en las profundidades nuevamente con su compañero. Paralizado por el miedo, el herbolario fue incapaz de moverse por unos instantes. Cuando reunió suficiente fuerza y valentía para hacerlo descubrió que el chico y la carpa habían desaparecido. Entonces descubrió que la hierba de la nube roja, que había estado buscando, había crecido en la orilla de las mismas aguas. Inclinándose, arrancó una gran cantidad de un tirón, y volvió a su aldea, donde le contó a sus amigos lo sucedido. Sucedió ahora que la hija del emperador –una muchacha muy hermosa- estaba enferma en el palacio real. Los médicos de la corte trataban en vano de curarla. Al oír hablar del descubrimiento de la hierba de la nube roja por Wang Shuh, el emperador mandó a buscarle. Al llegar al palacio, el emperador mismo le pregunto: “¿Es verdad como cuentan los hombres que has visto el kiao negro en la forma de un chico azul montado en una carpa roja?”, a lo que Wang Shuh respondió: “Completamente”. El emperador le dijo entonces que quizá la hierba de la nube roja que él poseía podría salvar a su hija. Al ofrecerle la hierba, el emperador llevó a Wang a la habitación donde se hallaba la princesa enferma. La hierba tenía un olor dulce (el olor corporal del dragón, que ayudaba a devolver el vigor) y Wang arrancó una hoja y se la dio a la muchacha para que la oliera. Al instante, ella mostró signos de recuperación. Wang hizo entonces una medicina con la hierba y cuando la princesa la hubo tomado, se puso bien y sana de nuevo. El emperador recompensó a Wang Shuh nombrándole su médico personal, con lo que se convirtió en un hombre importante.
Hwang:
En los Documentos Históricos chinos se cuenta la historia de cómo el emperador Hwang capturó un dragón para poder montar sobre su lomo en el aire. Primero recogió cobre de una montaña, y luego arrojó un trípode. Inmediatamente un dragón, dejando caer sus barbas bajó hacia él. Después que el monarca hubiera utilizado al dios como una “aeronave”, no menos de setenta de sus súbditos hicieron lo mismo. Hwang fue el monarca que preparó el “licor de la inmortalidad” mezclando cinabrio (sulfuro de mercurio, conocido como la Sangre del Dragón).
El Dragón de Kinabalu:
En Borneo, vivía un dragón en la cima del Monte Kinabalu, y el emperador deseaba tanto la perla que este dragón atesoraba, que mandó a algunos de sus hombres a buscarla, pero perecieron. Cuando los pocos sobrevivientes regresaron, decidió mandar a sus dos hijos llamados Wee Ping y Wee San a buscarla por él. Wee San decidió robar la perla sigilosamente, entonces construyó un barrilete y voló a la cueva del dragón mientras este se encontraba robando. Allí cambió la perla por una falsa y se fue antes que el dragón volviera. Por supuesto, el dragón supo inmediatamente que no era su perla, y fue en busca de sus barcos. Nuevamente fue Wee San el que ideó un plan. Ordenó a sus hombres disparar una bola de cañón que había sido derretida casi hasta derretirse al dragón, y cuando lo hicieron, el dragón se tragó la bola pensando que era la perla. Murió inmediatamente. Aunque Wee San había sido el que había hecho todo el trabajo, Wee Ping decidió tomar crédito de todo lo hecho. Wee San, como era un buen hombre, decidió que no valía la pena perder a su familia, y fue a vivir al exilio. Allí fue próspero, y fue el gobernante de Brunei, donde vivió una feliz vida, al contrario de su hermano.
Jerarquías de Dragones Chinos:
Dragones Celestiales (Dragones Imperiales/ Tien-lung):
Guardan los palacios de los dioses y los únicos en tener cinco garras en sus patas. El Emperador es el único que puede vestir el símbolo del Dragón Celestial en sus ropas, o lo puede tener pintado en algún lugar.
Dragones de los tesoros (Fu-ts'an lung):
Son guardianes de tesoros escondidos y depósitos de metales preciosos. Ocasionalmente pueden llegar a compartir su tesoro con algún humano que valga la pena.
Dragones del clima (Shen lung):
Originan lluvia, y si tienen hambre, horribles tormentas. Como el humor de estos dragones es tan cambiante, los chinos deben aplacarlos continuamente, generalmente rondando la primavera.
Dragones fluviales (Ti lung):
Controlan los ríos y aseguran su llegada segura al mar. Cada río tiene su propio dragón guardián, quienes construyen fantásticos palacios bajo el agua, los cuales los ojos mortales nunca pueden creer.
Los Nueve hijos dragones:
1- Haoxian – descuidado y aventurero –También conocido como Chao Feng.- Dragón de la Bravura. Tallado en los aleros de los templos y palacios.
2- Yazi – Valiente pero deseoso de peleas – También conocido como Yai Tzu.- Un dragón fiero – Tallado en el mango de espadas y cuchillos.
3- Chiwen – Le gusta escudriñar la distancia – También conocido como Ch'ih Wen.- Dragón acuático – Tallado en los puentes, y en el tope de los techos para protección del fuego.
4- Baxia – Un muy buen nadador.- Tallado en puentes y puertos.
5- Pulao – Ama hacer sonidos terribles y aterradores – También conocido como P'u Lao.- Conocido por aullar muy fuerte cuando es atacado. Tallado en gongs o campanas.
6- Bixi – Es bueno siendo una manada animal.
7- Quiniu – Ama la música de todo tipo – También conocido como Ch'iu-Niu.- Dragón espiritual de la música. Tallado en el zither-ch'in y otros instrumentos de cuerda.
8- Suanmi – Ama el humo y el fuego – También conocido como Suan Ni.- El dragón “observador” que es tranquilo y reservado – Tallado en el trono de Buda, y en las patas de los hornos de incienso.
9- Jiaotu - Tallado en puertas.
Los Dragones protectores
(además de los Nueve Hijos Dragones):
Pi Hsi – Dragón que ama las palabras escritas – Tallado en tablas de roca de literatura.
Pi Han – Dragón que es un poco peleador – Tallado en las puertas de las prisiones.
Japón:
Kiyo:
Kiyo, una sierva hermosa, fue vista por un sacerdote visitante quien se enamoró de esta apenas la viera. Luego de que estuvieran juntos un tiempo, el sacerdote perdió su deseo por ella, y le dijo que no la visitaría más. Kiyo juró venganza, y se fue al templo de Kompera para aprender magia. Le tomó un buen tiempo, pero eventualmente ella fue capaz de aprender la magia que le permitiría convertirse en un dragón. Una vez que adquirió su nueva forma, ella voló raudamente al monasterio donde el sacerdote vivía para cumplir con su venganza. El sacerdote la vio venir y se escondió debajo de la campana del templo. Kiyo lanzó fuego sobre la campana hasta derretirla, lo que mató instantáneamente al sacerdote. Irónicamente, la moraleja de esta historia no es que uno no debe deshonrar a sus amadas, sino que los sacerdotes no deben entregarse a sus deseos carnales.
Ryujin (Ryo-Wo, Rinjin, "Ser Luminoso"):
Este gran dragón es el Señor del Mar y vive en un palacio místico llamado Ryugu, debajo de las aguas. Conocido como “El Rey Dragón”, Ryujin controla las mareas con la mágica “Joya de las Mareas”, y es representado con una boca muy grande.
Un cuento popular de Ryujin cuenta que él le pidió a una medusa que le trajera un mono, debido a que él estaba antojado de comer hígado de mono. La medusa consiguió a uno mintiéndole sobre que Ryujin quería hablar con él. Pero en el viaje de vuelta al palacio, la medusa sintió simpatía sobre el mono, y le reveló el verdadero motivo de su llamada. El mono le dijo que lo llevara de vuelta a donde vivía, que allí le dejaría su hígado en un recipiente para que se lo llevara, pero cuando la medusa lo dejó se dio cuenta de que obviamente el mono no regresaría. Cuando regresó al palacio de Ryujin, le contó lo que le había sucedido, entonces Ryujin se enfureció de tal manera que la comenzó a golpear, hasta que quedó convertida en una masa gelatinosa (la apariencia actual de una medusa)
Ryu:
Una de las cuatro criaturas sagradas del oriente, este dragón puede vivir en cualquier entorno (Aire, Tierra, Agua). Simboliza la lluvia y las tormentas.
Uwibami:
Se dice que esta criatura temible era una serpiente voladora de proporciones gigantescas. Podía caer en picada desde el cielo y tumbar a una persona directamente de la montura de su caballo de un solo golpe. Luego lo devoraba enteramente. Yegara-no-Heida, un héroe legendario japonés, ostenta el título de ser quien mató al Uwibami
Yofune-Nushi:
Esta serpiente marina vivía en una cueva bajo las rocas de la Isla Oki y podía causar tormentas. El dragón atormentaba a los isleños, y les requería que cada noche del 13 de Junio se sacrificara una hermosa doncella, lo que era desastroso para los habitantes de la isla, debido a que si se negaban el dragón destruiría la totalidad de su flota pesquera. Finalmente una muchacha llamada Tokoyo se ofreció a ir ella misma. El pueblo accedió, y ella fue enviada a la costa a esperar al dragón. Cuando éste surgió de las aguas, Tokoyo no se acobardó como las otras víctimas, sino que sacó un cuchillo de sus ropas y atacó al dragón en sus ojos, cegándolo. Cuando el dragón se retorció de dolor, expuso su cuello vulnerable, y ella pudo matarlo.
Otras fuentes dicen que Tokoyo se lanzó al agua para matar al dragon, resultando todo de la misma manera, pero en ésta versión ella recupera una estatua sagrada del Emperador que había sido maldita y lanzada al agua, haciendo que éste se comportara de manera extraña. Como Tokoyo liberó al Emperador de este conjuro, su padre (un samurai desterrado a la isla de los dragones), obtuvo inmunidad y se le permitió regresar a su hogar con su hija guerrera.
Yamata-No-Orochi, la óctuple serpiente:
Yamata No Orochi era un enorme dragón del que se sabía que poseía ocho cabezas, ocho colas, y que tenía una longitud de ocho montañas. Entendiendo que la palabra “ocho” significaba lo mismo que “mucho” en el japonés antiguo, este dragón pudo haber sido mucho más espectacular.
La tierra de Izumo fue bendecida con la presencia de una hermosa princesa conocida como Kushinada. Yamata no Orochi" o el "Dragón de las Ocho Cabezas" invadió Izumo con su presencia poco después de que Kushinada cumplió 16 años y demandó el sacrificio de ocho doncellas cada luna llena para apaciguar su apetito. Si el sacrificio no se rendía, los habitantes verían sus tierras destruidas. Los años pasaron y más y más doncellas eran sacrificadas, hasta que al final solo quedó la princesa Kushinada.
El dios Susano-o visitaba esas tierras por aquel entonces y quedó perdidamente enamorado de la princesa al espiarla por una ventana. Prometió al rey de Izumo que él destruiría a Orochi con la condición de tomar a la princesa como esposa.
Se le presentaron ocho copas de vino a Orochi en la noche del sacrificio de la princesa Kushinada. El sirviente que le llevó el vino insistió en que debían entretenerse con el alcohol antes de disfrutar la tan esperada comida. Orochi aceptó y bebió con sus ocho cabezas de las respectivas copas. No esperaron mucho antes de oír los fuertes ronquidos causados por la borrachera de Orochi.
Fue entonces que el sirviente se quitó su disfraz y reveló su verdadera identidad, el dios del trueno, Susano-o. Le corto las cabezas a Orochi, de su ombligo saco el sagrado medallón de la vida, la Magatama y las lagrimas de la ultima cabeza en morir fueron transformadas en un espejo. Además, al intentar cortarle la octava cola, encontró que había una espada, la que más tarde se conocería como Asesina de Dragones o Kusanagi. Estos objetos son conocidos como "Los tres tesoros sagrados del Japón" y se dice que son preservados en el Palacio Imperial en Tokio.
Luego de la muerte de Orochi, Susano-o se casó con Kushinada.
O Goncho:
Es un dragón blanco que vive en el fondo de un lago, del cual se decía que se podía convertir en un pájaro dorado cada cincuenta años. Se dice que sus aullidos provocan el hambre en las poblaciones cercanas.
El Dragón de Murobu:
Una leyenda japonesa cuenta que había una vez un sacerdote budista que vivía al lado de la morada de un dragón en el monte Murobu. Un día, cuando estaba a punto de cruzar un río, se le acercó una dama que llevaba ropajes ricos y deslumbrantes y le pidió un hechizo mágico que él poseía. Ella hablaba apartando la cara diciéndole quién era. El sacerdote repitió el hechizo y le pidió que le permitiera mirar su cara. Ella le respondió: “Es terrible el mirarla. Nadie se atreve a mirar mi cara. Sin embargo, no puedo rechazar tu petición”. El sacerdote satisfizo su curiosidad y aparentemente sin ningún daño. Tan pronto como el sacerdote hubo mirado su cara, el dragón se elevó por los aires y extendió el dedo meñique de su mano derecha. No era, sin embargo, un dedo humano, sino una garra que se extendió de repente y despidió luces de cinco colores, lo que indicaba que la dama era una deidad.
Ryushuho:
Una montaña en Japón se llama Ryushuho, que significa “el Pico de la Perla del Dragón”. Está situada en el distrito Fuwa, en la provincia Mino, y está asociada con la leyenda del templo budista denominado “Altar del Dragón-Nube”. Cuando este altar estaba siendo construido, un dragón que llevaba una perla en la boca se apareció ante uno de los sacerdotes. Por consiguiente, la montaña y el santuario recibieron nombres de dragones.
Bussei:
Una historia japonesa cuenta que hubo una vez un monje budista indio llamado Bussei (el voto de Buda) que se marchó de viaje para obtener la “perla de los deseos” que era poseída por el Rey Dragón del océano. En mitad del mar la barca comenzó a subir y bajar fuertemente, mientras Bussei realizaba un sortilegio que hizo que el rey-dragón apareciese. El monje, haciendo un signo misterioso, le pidió la perla, pero el dragón lo engañó y anuló el signo. Elevándose en el aire el “Rey del Océano” originó una terrible tormenta. La barca quedó destruida y todos los que estaban a bordo, excepto Bussei, se ahogaron.
Sagara:
El rey dragón Sagara poseía las “Joyas del flujo y del reflujo”- blanca la del reflujo y azul la del flujo-, que otorgaban deseos. Su reino estaba situado en el fondo del mar. Otros nombres del dios-marino japonés Sagara son Ohowatatsumi (“el dios del mar o la serpiente del mar”) y Toyo-tamahiko no Mikoto (“el príncipe abundante de las perlas”), y tenía una hija llamada Toyo-tama-bime (“la princesa abundante de las perlas”). Durante las tormentas los marineros lanzaban joyas al mar para calmar al rey dragón.
De los creadores de los dragones:
Están representados por Izanagi (“El Varón que Invita”) y e Izanami (“La Mujer que Invita”). Cuando estos dioses dejaron de parir países comenzaron a dar luz a dioses. Antes de morir, Izanami originó a partir de su orina a Mitsu-ha-no-Me, del cual los eruditos japoneses dicen que era una “Serpiente de Agua Femenina”, o “La Mujer que Produce el Agua”. Por lo tanto, ha puede ser traducido como “serpiente” (dragón) o como “producir” –vale aclarar que el dragón era un productor de agua o un limitador del agua al que se le obligaba a liberarla-. Debido a la muerte de Izanami, Izanagi cortó la cabeza del dios del fuego, y de la sangre que goteaba de la parte superior de su espada nacieron otros dioses. El nombre de uno de ellos, Kura-okami, tiene varios significados. Kura es “oscuro”, o “abismo, valle, hendidura”; mientras okami significa “lluvia” o “dragón”. Se piensa que Kura-okami es un dios dragón o serpiente que controla la lluvia y la nieve. Otro dios nacido era T-okami, que significa “el dios dragón que mora en las montañas”. El segundo dios que nació de la sangre de la espada, Kura-yama-tsumi se traduce por “El Señor de las Montañas Oscuras” y “la serpiente de la montaña”. El tercero, Kura-mitsu-ha, es “la serpiente de agua oscura” o “la serpiente de agua del valle”. Izanagi e Izanami dieron origen a otros dioses con forma de dragón. Entre estos destacan los mizuchi o “padres del agua”, de los que se habla como “dioses con cuernos”, “dragones cuadrúpedos” o “grandes serpientes de agua”. Otro dragón de mar que era hijo de la gran pareja se le denominaba wani, que parece ser una combinación de cocodrilo y dragón.
Leyendas Variadas:
Los dragones se aparecen a veces en las historias como amantes de los demonios. Una leyenda japonesa habla de dos niños que eran hijos de un hombre y de un dragón hembra. Pasado el tiempo, se transformaron en dragones y se marcharon volando. La mujer se hizo su amante con la forma de serpiente y después se transformó en una bella doncella.
En Japón se creía que, si se arrojaba hierro e inmundicia en algún estanque, los dragones harían formarse huracanes que devastarían la zona.
DRACOLOGIA DEL MEDIO ORIENTE:
Dragones Bíblicos:
Dragón del Apocalipsis:
(extracto de la Biblia – Apocalipsis 12):
“Apareció en el cielo una señal grandiosa: una mujer, vestida del sol, con la luna bajo los pies y en su cabeza doce estrellas. Está embarazada y grita de dolor, porque llegó su tiempo de dar a luz.
Apareció también otra señal: un enorme Dragón rojo como el fuego, con siete cabezas y diez cuernos. En sus cabezas lleva siete coronas, y con la cola barre un tercio de las estrellas del cielo, precipitándolas a tierra.
El Dragón se detuvo delante de la Mujer que estaba a punto de dar a luz, listo para devorar a su hijo apenas naciera. Y la Mujer dio a luz a un hijo varón, que debe gobernar todas las naciones con vara de hierro. Pero el niño fue arrebatado y llevado ante Dios y ante su trono, mientras que la Mujer huía al desierto, donde tiene el refugio que Dios le ha preparado. Ahí la alimentarán durante mil doscientos sesenta días.
En ese momento comenzó una batalla en el cielo: Miguel y sus ángeles combatieron contra el Dragón. El Dragón se defendía apoyado por sus ángeles, pero no pudieron resistir, y ya no hubo lugar para ellos en el cielo. Echaron, pues, al enorme Dragón, a la Serpiente antigua, al Diablo o Satanás como lo llaman, al seductor del mundo entero, lo echaron a la tierra y a sus ángeles con él. Entonces resonó en el cielo un griterío inmenso:
Ya llegó la liberación por el poder de Dios.
Reina nuestro Dios y su Cristo manda.
Fue arrojado el que acusaba a nuestros hermanos,
El que día y noche los acusaba ante nuestro Dios.
Mas ellos lo han vencido, por la sangre del Cordero
Y por la valentía con que lo proclamaron,
Ya que despreciaron su vida hasta sacrificarla por él.
Por eso, alégrense los cielos, y ustedes que viven en ellos.
¡Ay de ustedes, tierras y mares!
Porque el diablo ha bajado a ustedes temblando de furor,
Al saber que sus días están contados.
Al verse arrojado a la tierra, el Dragón se lanzó en persecución de la Mujer que había dado a luz al Varón. Pero a la Mujer le dieron las dos alas del águila grande para que volara al desierto, al refugio en que, lejos de la serpiente, debe ser mantenida por un tiempo, dos tiempos y la mitad de un tiempo. Entonces, la serpiente vomitó detrás de la Mujer como río de agua para que la arrastrara. Pero la tierra vino en socorro de la Mujer, abrió la boca y se tragó el río vomitado por el Dragón. Entonces, el Dragón se enfureció contra la mujer y se fue a hacer la guerra a sus demás hijos, es decir, a los que guardan los mandatos de Dios y tienen el mensaje de Jesús. Y se quedó a orillas del mar.”
Leviatán:
(extracto de la Biblia – Job 41)
“Se vuelve tan feroz apenas lo despiertan,
y son derribados por su sola vista.
¿Quién lo ha desafiado y quedó con vida?
¡Nadie, bajo ningún cielo!
Te hablaré también de sus miembros, te explicaré su fuerza incomparable.
¿Quién ha levantado la orla de su vestido,y pasó la mano bajo su coraza?
¿Quién ha abierto las mandíbulas de sus fauces?
Reina el terror entre sus dientes.
Su lomo son escudos en hileras, unidos como piedras selladas.
Están tan juntos, que no dejan pasar ni un soplo.
Se unen unos a otros formando una capa sin junturas.
Su estornudo arroja luz, sus ojos se parecen al brillo de la aurora.
De su hocico salen llamaradas, se escapan chispas de fuego.
Sus narices echan humo, como caldera hirviente al fuego.
Su aliento encenderá carbones, salen llamas de su boca.
Su cuello está lleno de fuerza y ante él brota el miedo.
Los repliegues de su carne están todos unidos, y si los aprietas, no se mueven.
Cuando se endereza, se asustan las aguas, y las olas del mar se alejan.
Su corazón es duro como roca, resistente como piedra de molino.
La espada que lo alcanza no lo clava, lo mismo lanza, jabalina o dardo.
Para él, el hierro es paja, y el bronce, madera podrida.
Las flechas del arco no lo hacen huir, recibe como paja las piedras de la honda.
La maza le parece caña, se ríe del dardo que vibra.
Por debajo tiene como tejas puntiagudas.
Y como rastrillo pasa por el barro.
Transforma el abismo en hirviente caldera, cambia el mar en brasero.
Deja tras sí un brillante surco, el abismo parece cubierto de blancas pieles.
En tierra no tiene semejante, fue hecho atrevido,
Mira de frente a los más insolentes,
Es rey de todas las fieras”.
(De la muerte del Leviatán – Isaías 27:1)
“Cuando llegue ese día, Yavé castigará con su espada firme, grande y pesada a la serpiente Leviatán, que siempre sale huyendo, a Leviatán, que es una serpiente astuta, y matará al dragón del mar.”
India :
Arbuda:
El monstruo llamado Arbuda, que Indra derrotó a sus pies mientras dormía, no era otra cosa que una serpiente; lo que es más, como tenía para el pueblo los sarpas, es decir, las serpientes, era el Rey de las Serpientes.
El monstruo derrotado por Indra, el monstruo a la vez horrible, que Indra golpeó con un rayo en la cabeza, está, como la serpiente, desprovista de manos y hombros. Pero en el Rigveda, la serpiente se encuentra también frecuentemente llamada de una manera explícita como un monstruo que retiene las aguas, y que es muerto por Indra. La serpiente, la primera nacida de las serpientes, estaba acostada en la montaña, sobre el mar, guardaba las aguas, se adhería a su tesoro, que atesoraba enfermo, como un avaro enfermo su tesoro, o un ladrón las vacas que ha robado; ladrón rico o avaro, parecido a un mago, se mantenía enfermo en una caverna y guardaba las aguas; estaba acostado y quizás dormido; se mantenía cerca de siete torrentes, Indra lo despertó; mientras, en otro texto, la serpiente, que hizo gran ruido, provocó que Indra avance contra él. Cuando Indra mató la serpiente con el rayo, o lo destruyó a sus pies, o bien entonces, la quemó, abrió el camino al torrente de las aguas y la hizo correr hacia el mar; hizo nacer el Sol y buscó las vacas, redujo a la nada las maquinaciones del hechicero, engendró el Sol, el día y la aurora, echó a lo lejos a todos sus enemigos; hizo caer a tierra el tronco de la serpiente, como un árbol golpeado por un hacha o desarraigado, y las aguas corrieron alegremente pasando por el monstruo privado de la vida y yaciendo en la tierra; Indra, haciendo uso de su fuerza, destrozó los huevos del monstruo que desecha al agua e hizo la conquista de las aguas brillantes, destruyó los huevos o bendijo los huevos del monstruo con tiniebla e hizo salir el Sol; luego, el monstruo murió.
Kumbhakarna:
En el Ramayana, el monstruo Kumbhakarna durmió durante seis meses; ni los tambores, ni las trompas, es decir alguna cantidad de estos, ni ningún otro ruido era capaz de despertarlo; se le aplican golpes de martillo, pero no sentía nada; los elefantes pasaban sobre su cuerpo sin que se moviera; finalmente, el ruido de los adornos de oro que llevaba una bella joven bastaron para que saliera de su sueño. Se levanta; sus brazos semejan dos grandes serpientes y su boca al infierno. Bosteza, y su bostezo deja escapar un humo parecido a un huracán impetuoso que será el preludio del fin del mundo. El aspecto de Kumbhakarna cuando despierta parece aquel de una nube inmensa inflada de lluvia hacia el fin del verano; tiene cuernos, como una montaña, y silba, como una nube en el seno del cual retumba el trueno. Como él puede ser despertado sólo una vez por año (que es en otoño), por el efecto de una maldición que Brahma le impuso, desde que nació, demanda para comer y devora búfalos, jabalís, hombres y mujeres; devoró también una vez a las 10 ninfas, o Apsaras (las nubes que desencadenan los vientos sobre las aguas), del dios Indra; él encuentra que el mundo no contiene suficiente animales para saciar su hambre. Cuando Kumbhakarna se acerca para combatir contra los monos de Rama, él atrae a sus enemigos para devorarlos, cautiva y recibe el choque de montañas enteras sin ser desmoronadas. Rama derriba uno de sus brazos, y el miembro cortado (que es la serpiente o la nube abatida, similar al palo de cuentos de hadas que se golpea a él mismo) continúa masacrando a los monos. Rama corta el otro brazo de Kumbhakarna cuya mano sostiene un tronco enorme de shorea; pero el brazo y el tronco continúan masacrando a los enemigos independientemente del cuerpo a quienes pertenezcan. Finalmente, Rama le hiere la boca y el corazón; el monstruo cae y aplasta en su caída dos mil monos bajo su cuerpo inmenso. Aquí podemos observar el monstruo y la serpiente en relación con las nubes y las aguas.
Vasuki:
Vasuki tiene mil cabezas, de cuyas bocas salen llamas, y cada vez que una de ellas bosteza se produce un terremoto. Al final del mundo, el dragón escupirá el veneno que quemará a toda la creación. Vasuki vive en el fondo del Océano Cósmico, y sirve de diván a Visnú, protector y restaurador del mundo.
Kaliya:
En la mitología hindú, una serpiente de cinco cabezas que vivió en el río Yamuna, y emergió para destruir las tierras que lo circundaban. Krishna, en la forma de un niño que vivía con los pastores de vacas, un día subió a un árbol y se arrojó hacia la charca de la serpiente. Las salpicaduras del agua prendieron fuego al árbol. Kaliya y su temible ejército de serpientes-dragones retaron a Krishna, recordándole su propia escencia divina. Krishna se liberó fácilmente del ejército, puso su pie sobre Kaliya, y bailó sobre las cabezas del dragón hasta que su poder se rompió. Entonces desterró a Kaliya al océano pero prometió que el pájaro Garuda (enemigo de las serpientes) no lo destruiría.
Rahu:
En la mitología hindú, Rahu es un demonio que causa eclipses. Cabalga un carro tirado por ocho caballos negros, con su boca completamente abierta, listo para devorar la luna o el sol. Si esto sucede, sigue un eclipse de luna o de sol. Usualmente es retratado con cabeza de dragón. sin cuerpo. En el Tibet, entre los budistas, él es el señor de los nueve planetas, y uno de los Krodhadevatas (dioses inspiradores de terror). Allí se lo retrata con siete cabezas y el cuerpo de serpiente.
Mesopotamia
Tiamat (Babilonia):
En la mitología babilónica, Tiamat es un enorme y engreído dragón femenino que personifica el océano salado, el agua del caos. Es también la suprema madre de todo lo existe, incluyendo a los mismos dioses, su cónyuge es Apsu, la personificación de las aguas puras de los abismos, que yacen bajo la tierra. De su unión nació el primer par de dioses. Ellos son Lachmu y Lachamu, padres de Ansar y Kisar, abuelos de Anu y Ea. En la épica de la creación Enuma Elisha (escrita alrededor de 2000 aC), sus descendientes comienzan a irritar a Tiamat y Apsu, y entonces ellos deciden matar a su descendencia. Ea descubre sus planes y se las arregla para matar a Apsu mientras éste último dormía. Tiamat, loca de furia cuando se enteró de la muerte de Apsu, quiso vengar a su esposo, para lo cual creó un ejército de criaturas monstruosas, que debían ser conducidas por su nuevo cónyuge, Kingu, que es también su hijo. Eventualmente, Tiamat fue derrotada por el joven dios Marduk, que había nacido en las profundidades del océano.
Marduk partió su cuerpo al medio, y de la mitad superior él creó el cielo y con la inferior hizo la tierra. De su agua surgieron las nubes y sus lágrimas se convirtieron en el curso de los ríos Tigris y Éufrates. Kingu también pereció, y con su sangre Marduk hizo los primeros seres humanos.
Tiamat también fue madre de muchos otros monstruos, incluídos otros dragones menores, como se dice en el Enuma Elish:
“...agregó armas sin par, crió monstruos-serpiente,
de dientes afilados y garras despiadadas.
Con veneno por sangre Ella llenó sus cuerpos.
Rugientes dragones que Ella vistió con terror,
Los coronó con halos, haciéndolos parecer dioses,
Cualquiera que los viera, sobre ellos sobrevendría el terror
Y eso, con sus cuerpos erigidos, nadie podría echarlos atrás.
Ella hizo a la víbora, al Dragón, y al monstruo Lahammu...”
Nin-gishzida (Sumer):
El nombre significa “madera confiable”. Es un dios sumerio que se apareó con Dumuzi, hijo de Ninazu, consorte de Belili, guardián de Anu. Los principales centros de culto estaban localizados en Gishbanda, entre Lagash y Ur. Su símbolo es la serpiente con cuernos, conocida como Basmu en acadio, media cuarenta cubits (sesenta leguas) de largo, y tenía muchas bocas y lenguas.
Kur (Sumer):
En la mitología Sumeria, es el inframundo; también el dragon-serpiente precursor de Tiamat y del Leviatán, quien habitaba en el espacio entre el Mundo y el Mar Primordial. “Kur”, en Sumerio, significa “Montaña”, debido a que Kur simboliza la creencia general de que el inframundo y sus poderosos espíritus yacen dentro o a través de las montañas del norte, las montañas que circundan al mundo. En el mito de “Inanna y Ebih”, Kur es un país enemigo al noreste de Sumer, pero en otros dos mitos, en los cuales enfrenta a Ninutra y a Gilgamesh, Kur es el dragón cósmico. En éstos, Ninutra y Enki asesinan a Kur, lo que los convierte en los primeros matadragones de la historia. Tal vez los arquetipos del héroe familiar que realiza esto toma forma en “Gilgamesh, Enkidu y el Inframundo”, en el que Kur es mencionado en una declaración profética. Enki pelea con Kur tratando de rescatar a Ereshkigal del dragón (el inframundo). En “Las Hazañas y Proezas de Ninurta” el asesinato del dragón produce una indundación de la Tierra. Kur había retenido las aguas primordiales, pero ahora el agua fresca no puede alcanzar la tierra. Ninurta construye un muro de piedra para contener las aguas, y todo está bien nuevamente. Labbu (Akad) :
Un monstruo marino acadio, asociado con la Vía Láctea, descrito como una serpiente. Fue muerto por el dios Tispak.
Illuyankas (Hatti):
Illuyankas era un gran dragón de la mitología hitita. El héroe Hupasiays le dio de beber a esta criatura y su cría grandes cantidades de vino y otros licores para dormirlas, y fueron consecuentemente muertas por el dios del trueno con su rayo.
Persia:
El Dragón y los Tres Hermanos:
Lejos de los fríos campos de batalla de Europa, en sus vastos y desérticos países reinaban los soberanos persas, hombres de incomparable valor que conocían bien la raza de los dragones. De hecho, la división de sus reinos fue causada por un dragón.
En tiempos remotos surgió un poderoso jefe llamado Faridun. Tenía tres hijos a los que no quiso poner nombre hasta conocer sus caracteres, que descubrió apareciéndose a los jóvenes en forma de un dragón que vomitaba fuego. Desafió por turno a los tres muchachos.
El primero protestó contra la locura de una muerte segura, y huyó. El segundo se mantuvo firme, jactándose de que un caballero, un león y un dragón eran lo mismo para él. El tercero invocó el nombre de Faridun y ordenó a la bestia que huyera, porque él, dijo, era el hijo de Faridun.
Así, el gobernante dio a sus hijos estos nombres: el mayor se llamó Salm, por su prudencia, y recibió los territorios occidentales. El mediano fue Tur, por su valor, y obtuvo las tierras orientales.
El menor fue llamado Iraj, por su discreto temple, y para él fue la joya del mundo, Persia.
Gushtasp, el valiente:
Pasaron los siglos, y el linaje de Iraj continuaba reinando en Persia y enfrentándose a dragones. Pero éstos no eran visiones ni imaginaciones, como el de Faridun, sino que debían ser liquidados.
Gushtasp, descendiente de Iraj e hijo de Lohrasp, mató a un dragón para ayudar a otro hombre a superar una prueba. Gushtasp se había casado con la hija de un emperador occidental contra los deseos de su propio padre, por lo que había sido desterrado. Sin embargo, su fama de cazador se extendió mucho más allá de las tierras vírgenes a las que él y su esposa se habían retirado. Y, cuando el amargado emperador impuso unas imposibles tareas a los pretendientes de sus restantes hijas, Gushtasp las llevó a cabo. Dio muerte a un lobo del tamaño de un elefante, para un pretendiente, y a un dragón de seis patas para otro debilitándolo primero con una andanada de flechas para aplicar luego a su lanza una daga de varias hojas, que hundió en el cuello de la bestia.
Pronto corrió la voz de que había sido Gushtasp el autor de tales hazañas. El suegro lo abrazó y lo nombró general del ejército imperial. Finalmente, su padre lo hizo regresar, orgulloso, y abdicó para que Gushtasp reinara en su lugar.
Isfandiyar, el ingenioso:
Isfandiyar, hijo de Guslitasp, venció a un dragón cuando viajaba hacia el este para rescatar a sus hermanas raptadas por un invasor. El ingenioso príncipe construyó un carruaje de madera provisto de afilados ganchos y hojas de espada. Escondido en él, Isfandiyar condujo sin temor su artefacto, con caballos y todo, directamente contra las fauces del dragón. El erizado carruaje hirió en el cuello a la bestia que trató de retroceder. Isfindiyar saltó entonces del carro, desenvainó la espada y partió en dos la cabeza del monstruo.
Ardashir, el infortunado:
Como el poderoso Gushtasp, el sha Ardashir, hijo de Isfandiyar, tropezó con su dragón en lo alto de una montaña y, como Isfandiyar, se introdujo en sus fauces; pero, al revés que su padre, Ardashir nunca volvió a salir. Cabalgaba Ardashir por los montes de Zagros cuando la bestia lo sorprendió por la espalda. Antes de que pudiese huir, caballo y jinete fueron devorados de un solo bocado, y Ardashir ‑que no había buscado el encuentro‑ fue el único de su estirpe en morir vencido por un dragón.
Bahram Gur, el venturoso:
Una primavera, generaciones después de la muerte de Ardashir, el sha Bahram Gur reunió a sus mejores tiradores, sus adiestradas panteras y sus halcones para salir de caza. En pocos días, colinas y llanos quedaron vacíos de onagros, gacelas y ovejas. Los cazadores estaban contentos, pero no así el sha, que partió solo y halló un dragón. Le disparó una flecha contra el pecho. Y otra a la cabeza. Luego destripó a la bestia y, para su horror, descubrió dentro un cuerpo humano.
Rustam, el grande y glorioso:
De todos los héroes persas, el más grande fue Rustam, un señor feudal nacido en el reino de Manuchihr y nieto de Faridun. Rustam poseía un caballo rodado, de nombre Rakhhsh famoso por su lealtad. Era un animal intrépido, que siempre montaba guardia cuando su amo acampaba por la noche. Una vez, mientras el guerrero dormía, penetró un dragón en el campamento de Rustam.
El caballo piafó entre relinchos, lo que hizo salir a Rustam de su tienda. Pero entonces se hizo invisible el dragón y el hombre reprendió a Rakhsh. Dos veces más se acercó el monstruo, el caballo quiso avisar al amo y éste no vio nada. Rustam estaba ya muy enojado. La próxima vez que se acercó el dragón, Rakhsh esperó a que la bestia estuviera al alcance de la espada del amo para soltar un relincho de advertencia. Rustam ‑cuyo sueño era lógicamente ligero‑ se alzó de golpe y vio al dragón casi encima de él. El monstruo dio un salto y estrechó al hombre entre sus poderosos anillos. Pero los fuertes dientes del fiel caballo se hincaron en el costado del dragón, que aflojó su agarro lo suficiente para que Rustam pudiera soltarse y, con su cimitarra, matar a la bestia.
Rustam entonó un himno de gracias a Alá y de alabanza a su valeroso corcel.
Ahura Mazda:
Según la creencia persa, Ahura Mazdah (El Señor de la sabiduría) era el dios supremo, que había creado los cielos y la tierra, otro hijo de Zurvan. Atar, su hijo, peleó contra Azhi Dahak, el gran dragón del cielo, y lo encadenó en una montaña muy alta. El dragón fue, sin embargo, destinado a escapar y destruir un tercio de la humanidad en el cómputo final , antes de ser muerto.